Lucir más como Soy.-
Lo común es que a partir de los 20's empiece la vida profesional en la mayoría de las mujeres. En las de espíritu alborotado, persiste la resistencia contra el vestuario conservador porque les tiende a apagar el ánimo. En las de espíritu femenino, las formas rectas y rellenas típicas del vestuario formal les hace perder bastante de lo delicado.
El uniforme de trabajo ha dejado de ser una prenda de vestir para convertirse en un "tapa-rabo", un trozo de tela que se usa para cubrir las partes de nuestro cuerpo que nos distinguen como mujeres entre las mujeres, impidiendo ser realmente vistas por los demás.
No sé cuándo empezó a considerarse prudente esconder a las mujeres debajo de mucha tela, ni cuando dejó de notarse lo extrafalariamente-familiar de la medida en alguna parte del No-Occidente. Sólo sé que lucir menos mujer es parte de una cultura ochentera que definitivamente debe dejarse atrás para bien.
Mi opinión es que la moda se ha diversificado lo suficiente como para alcanzar a todas las mujeres y respaldar sus estilos. Habiendo pasado por lo más bajo y considerándome aún en la transición hacia una mejor y más acabada versión de mí misma, afirmo la importancia de lucir libremente las formas, pero de la manera apropiada al fin y al lugar en el que nos desenvolveremos. Distinto de antes, el horario representa oportunidades más que restricciones en el vestir. Las lentejuelas "bien vestidas" son tan bienvenidas de día como los encajes y los tacones de plataforma, cuando todos solían ser parte del ajuar nocturno, extrictamente.
De allí, que parte de la vida de la mujer que busca proyectarse hacia los demás con su propio idioma, deberá estar dedicada a enrriquecer ése idioma con los elementos gramaticales que la moda ofrece. El estilo personal se vuelve más una combinación individualista de todo lo que existe, ordenado de forma peculiar sobre un lienzo hermoso.
Lo que deberíamos "ordenar":
1)Aquello que nos hace quienes somos (color de piel, de ojos, de pelo, altura, proporciones,...); 2)Aquello que más nos agrada de nosotras mismas y deseamos resaltar según nuestro ánimo; y 3)Aquellas cosas que podemos vestir y usar que nos gustan y deseamos poner en juego con todo lo demás (sombrero, maquillaje, color y largo de uñas, adornos, accesorios y prendas, blusas, zapatos, vestidos, faldas, bolsos, pantalones, guantes,... TODO!).
De allí, que parte de la vida de la mujer que busca proyectarse hacia los demás con su propio idioma, deberá estar dedicada a enrriquecer ése idioma con los elementos gramaticales que la moda ofrece. El estilo personal se vuelve más una combinación individualista de todo lo que existe, ordenado de forma peculiar sobre un lienzo hermoso.
Lo que deberíamos "ordenar":
1)Aquello que nos hace quienes somos (color de piel, de ojos, de pelo, altura, proporciones,...); 2)Aquello que más nos agrada de nosotras mismas y deseamos resaltar según nuestro ánimo; y 3)Aquellas cosas que podemos vestir y usar que nos gustan y deseamos poner en juego con todo lo demás (sombrero, maquillaje, color y largo de uñas, adornos, accesorios y prendas, blusas, zapatos, vestidos, faldas, bolsos, pantalones, guantes,... TODO!).




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